Iglesia

Papa: Que la inclusión de personas sordas se convierta en mentalidad y cultura

El papa Francisco envió un mensaje al Ente Nacional de Sordos (ENS) de Italia, con motivo de los 60 años del Día Internacional de las Personas Sordas, en el que pidió que la inclusión de las personas con esta discapacidad se convierta en “mentalidad y cultura”.

Tras saludarlos cálidamente, expresó su voluntad de agradecer al Señor por el testimonio de dicha Asociación, y también “de tantos hombres y mujeres de buena voluntad que se comprometen en combatir la exclusión y la cultura del descarte para defender y promover, el valor de la vida de cada ser humano y, en particular, la dignidad de las personas sordas”.

La historia del ENS está hecha por personas que creyeron en la unidad, la solidaridad, en el compartir objetivos comunes, en la fuerza de ser comunidad dentro de un largo camino jalonado de progresos, sacrificios y batallas diarias. Una historia hecha por aquellos que no se dieron por vencidos y siguieron creyendo en la autodeterminación de las personas sordas. Es un gran resultado si pienso en las muchas personas sordas y en sus familiares que, enfrentados al desafío de la discapacidad, ya no se sienten solos.

Tras reconocer los avances en diversos campos de las últimas décadas, y la profundización de la cultura del descarte, entre cuyas víctimas se encuentran las personas más vulnerables, los niños, los ancianos, los jóvenes que pierden el sentido de la vida, el Pontífice se centró en el valor de la dimensión asociativa:

“Las asociaciones como la de ustedes, -gracias a Dios en Italia no son pocas-, animan a todos a formar comunidad; de hecho, a ser comunidad, a acogernos mutuamente con nuestros límites y nuestros esfuerzos, pero también con nuestras alegrías y nuestras sonrisas. ¡Porque todos tenemos capacidades y límites!”, destacó.

El pontífice consideró que el desafío es que la inclusión se convierta en “mentalidad y cultura”, y que “los legisladores y gobernantes no dejen de brindar su apoyo consistente y concreto a esta causa”.

“Entre los derechos que deben garantizarse no hay que olvidar los del estudio, el trabajo, la vivienda, el acceso a la comunicación. Por eso, mientras se lucha con tenacidad contra las barreras arquitectónicas, hay que comprometerse para derribar todas las barreras que impiden la posibilidad de relacionarse y encontrarse con autonomía y de alcanzar una cultura y una práctica de inclusión verdaderas. Esto se aplica tanto a la sociedad civil como a la comunidad eclesial”, puntualizó.

Luego de ponderar la conquista de las personas que alcanzaron su posición social y profesional con gran dificultad debido a la sordera, recordó que el primer lugar de inclusión es la familia:

Por lo tanto, también en este caso, las familias con personas sordas son protagonistas de la renovación de la mentalidad y del estilo de vida. Lo son tanto como destinatarias de servicios que, con todo derecho, reclaman de las instituciones competentes que como sujetos de acción promocional en los ámbitos civil, social y eclesial.

Francisco reconoció la labor desarrollada para aumentar la acogida, la inclusión, el encuentro y la solidaridad, pero manifestó que aún queda mucho por hacer de cara a la promoción de las personas sordas, “superando el aislamiento de muchas familias y rescatando a aquellos que todavía son objeto de discriminación inaceptable”. “Que mi oración y mi bendición los acompañen en este compromiso renovado”, les dijo.

Fuente:  Agencia Informatica Católica Argentina

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