Iglesia

Ante la tumba de San Pablo, los obispos renuevan su vocación de evangelizar las periferias

Los obispos argentinos del segundo grupo, pertenecientes a la región Buenos Aires, iniciaron la quinta jornada de la visita ad límina con la peregrinación a la tumba del apóstol Pablo y la misa en la basílica de San Pablo Extramuros presidida por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli.

“La basílica que hoy nos recibe encarna la fe de los peregrinos. Es el lugar donde los restos del gran apóstol San Pablo guardan lo que él mismo proclamó: ‘El día del Señor’”, recordó.

El purpurado porteño destacó que esta visita ad límina es “una gracia, una oportunidad que Dios nos regala”, por lo que pidió: “Dejemos hermanos que la fuerza del apóstol nos guíe en la tarea pastoral”.

“Es en este santuario de fe católica que la Iglesia vuelve a escuchar el mandato del Señor: ‘vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer será condenado. Estas señales acompañarán a los que crean: en mi Nombre echarán demonios y hablarán nuevas lenguas, tomarán con sus manos serpientes y, si beben algún veneno, no les hará daño, impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán sanos”, subrayó citando el pasaje evangélico de San Marcos.

“La apasionada vocación de evangelizar las periferias, en nuestra condición de discípulos nos hace crecer en nuestro ministerio, dejemos entonces que su autoridad nos interpele debiendo comportarnos como humildes servidores del Evangelio”, animó.

El cardenal Poli señaló que en la memoria a los pies de los apóstoles, San Pablo VI inspirado en San Pablo proclamó: “En nombre de nuestro Señor Jesucristo, de los apóstoles Pedro y Pablo, exhortamos a todos aquellos que, gracias a los carismas del Espíritu y al mandato de la Iglesia, son verdaderos evangelizadores, a ser dignos de esta vocación, a ejercerla sin resistencias debidas a la duda o al temor, a no descuidar las condiciones que harán esta evangelización no sólo posible, sino también activa y fructuosa. He aquí, entre otras las condiciones fundamentales que queremos subrayar”.

“La obra de la evangelización supone en el evangelizador un amor fraternal siempre creciente hacia aquellos a los que evangeliza”, aseguró el primado argentino.

Al finalizar la celebración eucarística, los obispos argentinos visitaron la Congregación para el Culto Divino, la Congregación para las Causas de los Santos y la Secretaría para la Comunicación. Mientras que por la tarde mantienen reuniones en la Congregación para la Vida Consagrada.

 

Leer más...

Notas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close