martes 29 de septiembre de 2020 - Edición Nº664

Noticias | 17 jun 2020

Después de 4 meses, con numerosas condiciones, reabren las iglesias en China


Desde este domingo,7 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, las iglesias de China reabrieron sus puertas en la mayoría de las provincias. Habían estado cerrada cuatro meses a causa del coronavirus.

Shaanxi fue la primera: allí las iglesias reabrieron sus puertas el 30 de mayo pasado, con la celebración de Pentecostés, el cumpleaños de la Iglesia. Luego le siguieron las demás provincias, y una tras otra, reabrieron las iglesias en Zhejiang, Shanghai, Pekin, Shanxi, Sichuan, Hebei, según constató la agencia AsiaNews.

El gobierno difundió un documento estableciendo el permiso de apertura a partir del 2 de junio. Al reabrir sus puertas, las iglesias deben responder a las preocupaciones de los gobiernos provinciales, que aplican unánimemente las directivas sobre la base de tres principios: “gestión territorial, control ordenado, responsabilidad puntual”.



A su vez, siguiendo las órdenes del gobierno, las iglesias fueron adoptando las medidas de precaución ante la epidemia: en cada iglesia, se han instituido grupos a cargo de seguir la emergencia; grupos de prevención de la epidemia y grupos logísticos de seguridad.

A los fieles se les pide cooperar, siguiendo varios requisitos: cuando van a la iglesia, deben presentar un código en el celular, referido a su estado de salud; deben medirse la temperatura corporal y llevar mascarilla; mantener una distancia de un metro entre las personas; recibir la comunión en la mano; después de la misa, retirarse de la iglesia, sin permanecer en el lugar ni reunirse; no susurrar ni caminar en la iglesia; se prohíbe tomar fotos; las iglesias deben tener el edificio bien ventilado, abriendo puertas y ventanas.

Las personas cuya temperatura corporal sea superior a 37,2°C o que presenten infecciones del tracto respiratorio tendrán prohibida la entrada a la iglesia; los que hayan regresado recientemente de las principales áreas de epidemia o del exterior, podrán ingresar solo luego de transcurridos 14 días.

También hay reglas estrictas para el personal de gobierno: si van a la iglesia, deben contactarse previamente para anotarse; cuando llegan al lugar, deben presentar los debidos certificados.

Desde el 2 de junio, cada comunidad ha organizado tareas de limpieza y desinfección del edificio parroquial; los hábitos usados en las celebraciones litúrgicas son lavados a diario y secados al sol. El día domingo, para reducir la presencia masiva de fieles, se celebran 3 o más misas. Durante la semana también hay una misa matutina, en la que participan pocos fieles.

Con la prolongación de la cuarentena, los fieles se quedaron sin la eucaristía. Algunos confiesan que después de tanto tiempo, “uno siente el ansia de participar en la misa. Sin esto, nos sentíamos un poco vacíos”.

Mientras rigió la clausura, gracias a Internet, casi todos los sacerdotes y religiosas pudieron mantener un lazo con los fieles, y ofrecer una variedad de cursos de catecismo, o bien transmitir la misa en directo. Los fieles apreciaron estas ocasiones de estudio y oración personal.

El aislamiento en muchas partes de China, empezando por Wuhan (Hubei), epicentro de la pandemia, se inició el 23 de enero. Wuhan fue reabierta el 8 de abril, poco antes de Pascua. Sin embargo, las iglesias permanecieron cerradas hasta esta semana. Lamentablemente, en algunas zonas de Hubei y del nordeste, las iglesias continúan cerradas. En las provincias de Jilin, Liaoning y Helongjiang, la epidemia aún no se detiene. +
 

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